Manejando el Enojo En forma Multidimensional- Parte 3
Ofreciendo disculpas que funcionan
Por Jelaila Starr
Concejo Nibiruano  Diciembre 1, 2003 

En esta entrega final de la serie de Manejar el Enfado, vamos a fijarnos en las disculpas y en la forma de darlas en forma efectiva para liberar el enojo y quitar el dolor en cualquier conflicto. 

¿Le han dado alguna vez a alguien una disculpa solamente para verla rechazada? Quizás les dijeron que su disculpa no era sincera. ¿Han dado una disculpa solo para ver que la persona se enoje más todavía que antes, dejándolos anonadados? ¿Porqué es tan difícil de presentar una disculpa eficaz, una que da en la tecla y que sana la herida del enojo y del dolor? ¿Hay algún secreto para dar buenas disculpas, una fórmula mágica quizás? Bien, no hay una fórmula mágica pero hay una fórmula multidimensional (1) la cual, si se la sigue, produce disculpad bellas y sinceras que funcionan.           

Si ustedes son como yo, entonces pasaron años de sus vidas trastabillando a través de las disculpas. Cada vez que daba una floja podía predecir que la persona con la que me estaba disculpando me la tiraba en la cara, o peor aún, seguía y seguía insistiendo sobre la forma en la que los había lastimado, hasta que para mis adentros deseaban que se cayesen muertos y que me dejasen en paz. Nunca comprendí qué pasaba con mis disculpas y porque no funcionaban. Me comencé a sentir atemorizada frente a otros cuando tenía que presentar una disculpa y de que probablemente perdía el punto central y terminaba con un problema en manos. Esto me llegó a enojar y frustrar, por decirlo suavemente, pero también estaba determinada  a encontrar la respuesta. Con el tiempo lo conseguí. Descubrí la perspectiva multidimensional con respecto a las disculpas. A través de esa perspectiva encontré mi respuesta. No hace falta mencionar que estaba más que contenta y que ya no sigo sintiendo esa aprehensión cuando tengo que presentar una disculpa. 

Comencemos a ver las disculpas comenzando con la versión de la 3ªD, la que se nos ha enseñado a emplear, y luego veremos la versión multidimensional. 

LAS DISCULPAS DE 3º DIMENSION 

El diccionario Webster define una disculpa como “una admisión de culpa y/o un pedido de perdón”. Es aquí donde comienza el problema porque las creencias que subyacen al concepto de las disculpas son muy polarizadas y por lo tanto desequilibradas. Comenzando con la primer parte, “una admisión de culpa”, esto quiere decir que cuando usted ofrece una disculpa, en esencia está diciendo que es culpable. La culpa es una emoción diseñada para cubrir sentimientos de ser malo o estar en la Oscuridad. Y cuando somos malos, es lo mismo que si dijéramos que no merecemos vivir. No somos valederos. 

No es de asombrarse que la culpa sea una emoción tan difícil de manejar. Nos golpea en el núcleo mismo de nuestra esencia, robándonos el derecho de existir. Así que, ¿qué es lo que hacemos cuando ofrecemos una disculpa? Naturalmente seguimos a nuestra admisión de culpa con una afirmación defensiva en un intento de disculpar nuestro comportamiento… para evitar ser malos. Cuando hacemos esto, estamos invalidando totalmente a la persona a la que le estamos pidiendo disculpas. Más aún, hacemos que lo que se suponía iba a ser una sanación para ellos, todo alrededor nuestro. La atención está dirigida ahora hacia nosotros y la otra persona se siente robada. ¿Cuántas veces he hecho esto? No es de asombrarse que me querían dar una paliza. 

Ahora con respecto a esa parte del perdón. Enredamos las disculpas aún más cuando esperamos que ahora la persona a la que hemos lastimado ahora se dé vuelta y nos perdone. Cielos, ¿parará esto alguna vez?! Webster define el perdón como “ La excusa por una falla o una ofensa, perdón”. Así que habiendo aceptado la responsabilidad de haber cometido una ofensa o infligido un dolor, nuevamente giramos la atención hacia nosotros esperando el perdón de alguien que ha sido lastimado. En primer lugar defendemos nuestras acciones para evitar la culpa y luego esperamos que la persona perdone nuestra ofensa totalmente. Duh!!! ¿Es de asombrarse del porqué las disculpas tantas veces no funcionan? La mayor parte de ello tiene que ver con nuestra propia sanación, y no la sanación de la persona a la que hemos lastimado. 

LA DISCULPA MULTIDIMENSIONAL 

Una definición multidimiensional de una disculpa es “el reconocimiento de la responsabilidad de inflingir pena y la completa validación de esa pena”. Multidimensionalmente las disculpas están diseñadas para dos fines primarios: (1) para reconocer la responsabilidad y (2) para validar la pena que uno ha inflingido a otra u otras personas, para que pueda ser limpiado y la herida que ha sido inflingida pueda ser sanada. Noten que ninguna de estos dos propósitos tiene que ver ya sea con asumir culpa o pedir perdón. ¿Porqué? Desde la perspectiva multidimensional, no hay motivo para sentir culpa o pedir perdón. Desde la perspectiva más elevada no hay pecado ni malo ni bueno. Todos nosotros somos almas que estamos actuando nuestros papeles para ayudarnos los unos a los otros a crecer de acuerdo a lo que dictan nuestros planes individuales de la evolución del alma. Y la evolución del alma proviene de integrar la Luz y la Oscuridad (El Juego de Integración de la Polaridad). 

Cuando actuamos roles Oscuros, significando el infligir dolor, lo hacemos para mostrarle a la persona para la cual lo estamos haciendo la forma en la que de alguna manera se está lastimando ella o él mismo. Nosotros llamamos estos reflejarnos en el espejo. Es lo que nosotros los dioses/diosas creadoras hacemos los unos para los otros, a pedido del alma del otro.  Esta es la perspectiva de la aceptación total, de la compasión y del amor incondicional. Todas las cosas tienen valor a este nivel de conciencia. Cuando nosotros abrazamos este nivel superior de comprensión, podemos dar realmente buena disculpas que funcionan verdaderamente. 

VALIDAR EL DOLOR 

Para hacer que una disculpa sea eficaz debemos validar el dolor que hemos infligido. Validamos el dolor mostrando a través de nuestra acción y palabras que podemos sentir lo que ellos sienten. Esto no significa solamente que podemos sentir el dolor que le hemos infligido al otro, sino que también comunicamos esos sentimientos a aquel al que hemos lastimado de tal forma que él/ella sienta que lo comprendemos. Ahora aquí es donde se presenta el problema. Se nos ha enseñado que no tenemos que sentir la pena. Se nos ha enseñado que el dolor el malo y que está asociado con ser malo o culpable y así, tiene que ser evitado de cualquier manera. Así que mientras nos atengamos a ese sentimiento, vamos a evitar el sentir cualquier tipo de pena, nuestro o de otro. Mientras evitamos sentir la pena, no nos resulta posible validar la pena de otro porque para validar con sinceridad debemos sentirlo nosotros mismos. Es por eso que se le da un valor tan alto a la empatía, ya que significa sentir el dolor de otro. 

HABLÁNDOLE A LA PENA 

Hay una segunda parte al validar la pena cuando presentamos una disculpa y nosotros lo llamamos “Hablarle a la Pena”. Hablarle a la pena significa que verbalmente comunicamos esos sentimientos dolorosos a la persona que hemos lastimado como una forma de reflejarlo de vuelta. Cuando reflejamos de vuelta esos sentimientos dolorosos, la persona puede sentir que realmente comprendemos el dolor que hemos inflingido. Este es el motivo por el cual tantas disculpas no funcionan. La gente no se da cuenta cuan importante es para la sanación el que el dolor sea reflejado de retorno mediante palabras.  Pero ¿porqué es esto tan importante y actualmente crítico para el éxito de la sanación? 

EL ROL DEL NIÑO INTERIOR 

Cuando descubrí las perspectivas multidimensionales con respecto a las disculpas, guardada dentro del cuerpo de sabiduría se hallaba el conocimiento del rol que juega el Niño Interior. Desde la perspectiva multidimensional, el Niño Interior es una parte nuestra que es responsable de manejar el dolor. El Niño Interior cree que él/ella es el cuerpo físico y así siente que su deber el limitar la cantidad de dolor que sintamos conscientemente. Esto se basa en instrucciones que le hemos dado a nuestro Niño Interior con respecto al límite que tenemos de aguantar el dolor. Todo lo que pasa más allá de ese límite es guardado en alguna parte del cuerpo. El Niño Interior conoce la ubicación exacta de todos nuestros dolores. El Niño Interior no puede liberar el dolor por cuenta propia. Solamente el Yo, la parte consciente suya que está leyendo este artículo, puede darle a él/ella la autoridad para liberar el dolor. 

Cuando alguien que nos ha lastimado efectivamente le habla a nuestro dolor, esa descripción le permite a nuestro Niño Interior encontrar la ubicación de ese dolor y de liberarlo. La descripción clara y exacta puede darse solamente si la persona que infligió la pena la puede sentir ella misma y luego transmitirlo a ustedes en palabras. Depende de usted, del Yo, de asegurarse de que la descripción exacta es siendo honesta y dejando saber a aquella persona exactamente como sus acciones le han lastimado a usted. El esperar que él/ella se dé cuenta por su propia cuenta es pedirle que lea su mente y eso es injusto. Una vez que se haya hecho, el Niño Interior libera ese dolor y se restaura la armonía. 

Aquí va un ejemplo: Jonathan se enoja conmigo porque me olvidé solicitar un recibo de correo por embarcar mercadería de regreso a casa desde una conferencia y ahora tendrá que atravesar una cantidad de problemas adicionales para cortar los precintos de las cajas cuando llegan y luego trabajar para hacerlas presentables para los fines de los impuestos. Peleando con una fatiga casi constante debido a alta presión arterial, este trabajo adicional realmente lo altera.  Él siente que yo no aprecio cuan duramente está trabajando para mantener nuestras finanzas en orden. Yo me irrito con él porque siento que no aprecia mi trabajo intenso en la conferencia y le digo lo que pienso, agregando algunas breves palabras fuertes para reforzar mi punto. No hace falta decir, que sus sentimientos son heridos y también lo son los míos. 

Una vez que nos calmamos podemos disculparnos el uno con el otro. En primer lugar debemos asumir la responsabilidad de haber lastimado al otro. Luego tenemos que validar la pena que hemos inflingido, sintiéndola y expresándole eso al otro. 

Disculpa de 3D de Jonathan: “Jelaila, lamento haberme enojado porque no has traído el recibo. Por favor perdóname. Solamente lo hice porque me cuesta mantener todo junto y el tener que hacer un trabajo adicional simplemente me agobia”.           

El problema con esta disculpa es que aunque comenzó con el pie derecho, él invalidó totalmente mis sentimientos defendiéndose.  Esto hace que toda la disculpa se trate de él en lugar de considerarme a mi y cuando eso sucede, yo simplemente tengo ganas de cachetearlo! Su defensa no me ayudará a dejar ir mi enojo y desengaño. Al agregar su defensa al final de la disculpa invalidad totalmente la misma como así también mis penas. Y luego eso de pedirme que le disculpe, hace que yo desee, bien… no lo voy a decir en este artículo. 

Llegado a este punto a mi no me importa el porqué Jonathan lo hizo, yo quiero que el acepte la responsabilidad por sus acciones. Cuando se me invalida, no puedo liberar mi enojo, desengeñao (pena) y así el conflicto continúa. 

Para brindar una disculpa realmente eficaz, debemos movernos más allá de nuestra programación de 3D y debemos abrazar la conciencia más elevada. A este nivel podemos asumir la responsabilidad por nuestro comportamiento sin sentir culpa. Podemos aceptar la responsabilidad por haber infligido dolor, y sentir el dolor de la persona lastimada, sin sentirnos mal por ello. En otras palabras, Jonathan puede sentir el dolor (en este caso el no haber sido apreciada) que yo siento y se puede sentir triste por no mal. No hay necesidad de sentirse mal. Yo no necesito que él se sienta mal. Yo simplemente deseo que él sienta la misma falta de apreciación que yo siento. Y yo no me voy a sentir validada hasta que yo sepa que él puede sentir como yo me siento. 

La Disculpa Multidimensional de Jonathan: “Jelaila, lamento haberme enojado por lo del recibo y el haber ocasionado que sientas que todo el trabajo duro de la conferencia no significaba nada. Lamento si yo te hice sentir no apreciada.” 

¿Sienten la diferencia entre estas dos formas de disculpas? La primera nos enoja pero con la segunda actualmente podemos sentirla en nuestro corazón… y liberar el dolor de no ser apreciados. Esta me hace sentir una calidez total… y sentirme apreciada. Y ahora que he sido validada, puedo darme vuelta y hacer lo mismo para él. Después de todo, casi le arranco la cabeza! Ouch! 

EL BENEFICIO INESPERADO AL DAR UNA DISCULPA MULTIDIMENSIONAL 

Una vez que Jonathan ha validado mi dolor, ahora me puedo volver y validar el suyo. Puedo disculparme por haberle dado un motivo de sentirse abrumado y alterado. Aquí va mi disculpa: “Jonathan, lamento no haberme hecho dar el recibo. Y pido disculpas por causar que te sientas abrumado. Yo sé que trabajas muy duro para mantener nuestras finanzas en orden, e incluso cuando estás enfermo. Aprecio tanto todo lo que estás haciendo”. 

Ahora yo puedo sentir como se siente porque no estoy continuando con la lucha de no ser apreciada. Una vez que he sido validada, nos podemos dar vuelta y validar a nuestro compañero. Esta última parte es la que vuelve a traer el equilibrio a la relación y que permite que el amor fluya de nuevo.

Resumiendo en una cáscara de nuez la razón por la cual no estamos en condiciones de presentar buenas disculpas que funcionan, es porque no deseamos sentir el dolor que hemos infligido. Y no deseamos sentir el dolor, porque no tenemos forma de procesarlo. Abrazando un nivel más elevado de comprensión, o sea, la perspectiva multidimensional nos puede liberar de la culpa y capacitarnos para ofrecer buenas disculpas y eliminar el enojo y todas las otras formas de dolor o penas. 

Cerrando, cuando aprendemos la forma de aceptar y luego procesar el dolor, y luego lo validamos, podemos dar disculpas realmente buenas y eficaces que alejan el enojo y liberan la tristeza, el sentimiento de no ser merecedores, que restauran el amor y construyen la confianza en nuestras relaciones. En síntesis, sanar la herida emocional que hemos inflingido. Le doy las gracias a mis guías cada vez que tengo que presentar una disculpa por esta sabiduría poderosa y compasiva. Más aún, ya no siento más la necesidad de tener siempre la razón. Ahora que sé que no hay pecado y que jugar el papel Oscuro nos ayuda a todos a crecer,  puedo estar OK al estar equivocada, al cometer errores y presentar disculpas. Qué libertad! 

En servicio,
Jelaila Starr
El Consejo Nibiruano  

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(1) Multidimensional se refiere a un concepto o perspective basada en un sistema de creencias desde un nivel más elevado de conciencia.

Artículos publicados por la autora:

Herramientas Para Procesar el Dolor: Cuadernillos de las 7 Claves Multidimensionales de la Compasión

Panorama de los Artículos Principales: : http://www.nibiruancouncil.com/html/keysoverview.html

Más sobre el Niño Interior Multidimensional:
¿Son el Niño Interior y el Ego lo mismo?
Artículo:
http://www.nibiruancouncil.com/spanish/html/ic_egosamearticle_spanish.html

Haga que su Niño Interior sea su Socio
Artículo:
http://www.nibiruancouncil.com/spanish/html/icpartnerarticle_spanish.html

El Juego de la Integración de la Polaridad
Artículo:
http://www.nibiruancouncil.com/html/polarityintegration.html

Acerca de la autora:
Jelaila Starr es una canalizadora reconocida internacional, conferenciante y mensajera del Consejo Nibiruano de la Federación Galáctica. Ella es la autora de Nosotros somos los Nibiruanos y Puente de Reunión. A través de las conferencias, talleres, artículos ampliamente publicados y su aparición en los medios, el mensaje de Jelaila ha tocado el corazón de la gente alrededor del mundo, brindando esperanza, inspiración y comprensión. 

Como una consejera psíquica/intuitiva dotada, Jelaila trabaja con individuos para ayudarles con la limpieza emocional, sanación de relaciones y Remodificación del ADN. El enfoque único de Jelaila le permite a sus clientes a descubrir quienes son, qué es lo que vinieron a hacer, y cómo lograrlo. Es posible comunicarse con Jelaila al (816) 444-4364. Email:jelaila@NibiruanCouncil.com  Página web: www.NibiruanCouncil.com 
 

Traducción:Anita Manasse < estrellam@sion.com >


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